1.- “Mi hijo no verá pantallas” → Ja, claro, ahora los vengadores me crían
2.-. “No lo voy a cargar tanto” → Me volví su Uber 24/7
3. “Dormiré cuando él duerma” → ¿Y a qué hora vivo?
4. “No voy a gritarle nunca” → ¡Baja de ahí, te vas a matar!
5. “Voy a ser la mamá más relajada” → Googleando “color normal de popó de bebé”
Y ahí estaba de nuevo, respirándome en la nuca, una de las lecciones más grandes de la maternidad: no todo lo puedes controlar.
Déjalo ir. No todo lo que te dicen que debes hacer es lo ideal para tu bebé. Él o ella es único/a, y las expectativas externas no definen quién eres como mamá. Nadie sabe lo que tu bebé necesita mejor que tú. Confía en tu intuición, que es la mejor guía que tienes.
y nunca lo olvides. Lo estás haciendo muy bien!

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